martes, 13 de enero de 2009

Amenaza Chernobil ¿Estamos ya condenados?

Bien, no es mi intencion ser alarmista, por supuesto, os ruego que pese a la gravedad del contenido de este post, mantengais la calma y el sosiego... Pero para hacer honor a la verdad, mi conciencia no se quedaria tranquila si no comparto con vosotros lo que es, en los circulos academicos y cientificos, una tremenda inquietud y desesperanza por el futuro de la humanidad.
En fin, como imagino que habreis deducido por el titulo, el origen de lo que puede ser una catastrofe de mayusculas consecuencias para la especie humana es el accidente de la central nucler ukraniana de Chernobil en 1986. Me explico. Por todos son conocidas las malignas consecuencias que la radiacion puede tener en nuestro organismo y nuestra genetica, enfermedades como el cancer aumenta en su incidencia fruto de esta exposicion y nuestras capacidades reproductivas se ven mermadas o suprimidas por todo ello. Vosotros pensareis... bueno, esto es muy feo, pero Ukrania me pilla un poco lejos, no es mi problema, estoy a salvo... ja... pues no rias tan pronto, porque segun mis fuentes, hay estudios que demuestran la inagotable expansion de la radiactividad que fue emitida tras la explosion fruto del accidente. Es decir, y presta mucha atencion porque esto es dificil de asimilar... la radiactividad emitida por el accidente de Chernobil va extendiendose a lo largo de toda la superficie del planeta, como una ola invisible de letales isotopos que, segun los datos y las fuentes que se consulten, pueden haber llegado ya a territorio nacional o segun los parametros que manejan otros entendidos en la materia, haber dado ya varias vueltas a la superficie del planeta... os dais cuenta de la magnitud de todo esto? Es probable que esta radioactividad ya nos haya alcanzado, atravesando nuestros cuerpos, alterando nuestra genetica, poniendo en entredicho la existencia de nuestros hijos y las futuras generaciones. No os parece chocante, por ejemplo, la notable disminucion de la calidad del esperma humano, creeis en las coincidencias? Yo lo tengo muy claro amigos mios. Es un tema que me interesa sobremanera, y en el que estoy tratando de profundizar, os mantendre informados puntualmente con todas las novedades, pero mientras tanto espero que comprendais el porque de mi lucha activa en contra de la energia atomica. Como soy un profesional muy ocupado no he podido colaborar de otro modo que no sea con esta tarea de difusion y comunicacion de las terribles consecuencias de la energia nuclear, pero ademas de esto a lo cual me mueve mi deber profesional como periodista, estoy planteando a una serie de amigos y conocidos que creen una asociacion para que podamos tener una mayor actividad reivindicativa en este sentido, yo dado que estoy muy concienciado asumiria gustosamente la presidencia de la misma. Nada mas por el momento, hasta la proxima amigos!

martes, 6 de enero de 2009

¿Fumar puede matar? Ahora SÍ

Hola amigos, siento que cada vez que me siento a escribir un ensayo en mi blog sea para dar a conocer malas noticias, pero no vais a creer mis últimas averigüaciones. Esta semana estuve en un cónclave periodístico con unos viejos amigos de facultad. Recordabamos los buenos ratos que pasamos mientras aún eramos unos jóvenes e inexpertos estudiantes. Discutimos sobre el impacto del 11M en nuestras carreras periodísticas, como a una edad temprana y con una formación académica inconclusa nos metimos de lleno en el asunto y conseguimos desentrañar ese ovillo informativo que ofrecían los medios de comunicación, separando la realidad de la ficción, la verdad de la mentira.

Pues bien amigos, fue en esta reunión donde llegó a mis oídos el rumor de que el tabaco contiene ingredientes radiactivos! Una revelación que no dejó de dar vueltas en mi cabeza hasta que conseguí llegar a mi casa y encendí mi ordenador portátil, ávido de información al respecto. Cual fue mi sorpresa al descubrir que, ¡en efecto!, el tabaco contiene Polonio, 210Po es el término científico que se utiliza, y otro elemento llamado 210Pb, ambos compuestos altamente radiactivos. Como bien sabréis, el Polonio es un veneno. Todos recordamos como hace unos años un ex-agente de la KGB envenenó a un espía ruso con esta sustancia. Estas sustancias radiactivas se conocen como isótopos, que según un amigo mío que estudia química, no son más que variantes de un elemento que difieren en el número de neutrones que poseen, manteniendo igual el número de protones. Un isótopo radiactivo de un elemento se caracteriza por tener un núcleo atómico inestable (por el balance entre neutrones y protones) y emitir energía cuando cambia de esta forma a una más estable. La energía liberada al cambiar de forma puede detectarse con un contador Geiger o con una película fotográfica. Cada radioisótopo tiene un periodo de desintegración o semivida características. La energía puede ser liberada, principalmente, en forma de rayos alfa (núcleos de helio), beta (electrones o positrones) o gamma (energía electromagnética). Varios isótopos radiactivos artificiales tienen usos en medicina. Por ejemplo, un isótopo del tecnecio (99mTc) puede usarse para identificar vasos sanguíneos bloqueados. Varios isótopos radiactivos naturales se usan para reconstruir cronologías, por ejemplo, arqueológicas.

Así pues el tabaco, además de perjudicial para la salud, es ahora radiactivo. Supongo que, como yo en su momento, os estaréis preguntando: ¿Cómo pueden afectarme a mí estos isótopos cuando me enciendo un cigarrillo? Pues para que os hagáis una idea, un paquete de tabaco equivale a unas 50 radiografías de tórax. Voy a intentar explicarlo de una manera más científica, pero entended que no es mi área de conocimiento; si algún experto en la materia cree que me equivoco en algo que no dude en corregirme.

El Polonio emite partículas alfa de alta energía que debido a su gran tamaño no pueden penetrar a través de la piel, pero que pueden producir daños cromosómicos irreparables cuando un proceso como fumar las hace peneterar en el organismo, donde toda su energía es absorbida por nuestros tejidos internos. Según varios y cualificados experimentos científicos, la dosis de partículas alfa provenientes del Polonio 210 recibida por sujetos que fuman 2 paquetes de tabaco al día es de 82'5 milirads (0.825 mGy) al día, lo que equivale a 750 rads (7.5 Gy) en 25 años, una cantidad 150 veces mayor que la radiación que podemos recibir en un ambiente normal en 25 años, que son 5 rem (50 mSv).

Así que amigos, ya estáis al corriente de la situación. Aprovechad el Año Nuevo para dejar de fumar cuanto antes, pues este es un problema que no sólo os afecta a vosotros individualmente, sino a todos los que os rodean. Y recordad, la información mas rigurosa aquí, en Cuconfidencial. Felices Fiestas!